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viernes, 29 de mayo de 2009

¿JUGAMOS? LTEARS TARUBACADS

Sgeún un etsduio de una uinevsrdiad ignelsa, no ipmrota el odren en el que las ltears etsán ecsirats, la uinca csoa ipmroattne es que la piremra y útlmia ltera etsén ecsirats en la psocióin croertca. El rseto peuedn etsar ttolaemtne mal y aún pdoárs leelro sin porlbmeas. Etso es prouqe no leeoms cdaa ltera por sí msima. snio la plabara cmoo un tdoo.


Vivir con un científico en casa provoca serias dificultades en mi vida diaria. Una de ellas es que no creo nada de lo que me cuentan o leo si no lo he comprobado por mí misma. Eso me ocurrió cuando me llegó a mi correo electrónico el texto que os presento arriba. Para que mi búsqueda no fuera demasiado ardua, conté con la ayuda de unas alumnas de 4º de ESO, y nos pusimos manos a la obra, con una serie de textos de temática y dificultad distintas a comprobar si, efectivamente podían leerse cualquier tipo de texto con las letras trabucadas.


El proceso no fue demasiado complicado: escogimos dos cuentos populares, dos textos literarios (de Borges, para ser más exactos) y dos artículos científicos sacados de revistas especializadas. Elaboramos, así, dos tipos de pruebas eligiendo un texto de cada categoría y trabucando las letras, en la primera prueba un poco, y en la segunda muchísimo. Pretendíamos conocer si el contexto y el conocimiento previo sobre un tema facilitaban su lectura.


Los resultados fueron, en general, conforme a lo esperado: efectivamente el contexto y el conocimiento previo facilitan la lectura, sin importar si las letras están más o menos permutadas.


Simplemente fue un juego, que aprovechamos para presentar en el IV Encuentro de Alumnos Investigadores, y que me sirvió para enganchar a chicas poco estudiosas en el fascinante mundo de las palabras.


Nota: quería agradecer a La Morsa que me facilitara un programa que él mismo elaboró para trabucar letras.